Incluso antes de comenzar su proceso de compra de vivienda, probablemente ya sabe que las cifras no se limitan al precio de compra de la casa y a su pago inicial. Hay docenas de tarifas, gastos, créditos y ajustes más pequeños en la transacción inmobiliaria que usted debe tener en cuenta.

Aquí es donde entra en juego el término “efectivo para el cierre” (cash to close). El efectivo para el cierre es la cantidad que usted necesita llevar el día del cierre para finalizar la venta, y es un aspecto fundamental del proceso de compra de una vivienda.
En este blog, conozca más sobre el efectivo para el cierre, en qué se diferencia de los costos de cierre y qué incluye. Entender lo básico sobre cuánto efectivo para el cierre necesita le permitirá preparar los fondos con anticipación para un cierre sin contratiempos y sin estrés.
El efectivo para el cierre, también conocido como fondos para el cierre (funds to close), es la cantidad total de dinero que un comprador de vivienda necesita llevar a la mesa de cierre para finalizar una compra inmobiliaria. Puede considerarlo como el gran total que tendrá que pagar el día del cierre para convertirse oficialmente en propietario de vivienda.
Los fondos generalmente incluyen su pago inicial y los costos de cierre (closing costs), los gastos prepagados como los impuestos sobre la propiedad y el seguro de propietario de vivienda, y cualquier depósito en garantía (escrow) que haya hecho para establecer su cuenta hipotecaria. Por otro lado, cualquier crédito que ya haya pagado se restará de su total.
Conocer su efectivo para el cierre con anticipación es fundamental porque necesita preparar los fondos necesarios para el cierre. Encontrará la cantidad exacta que adeuda en su Declaración de Cierre (Closing Disclosure), en la sección titulada “Calculating Cash to Close” (Cálculo del efectivo para el cierre), que su prestamista hipotecario debe entregarle al menos tres días hábiles antes del cierre. Este documento detalla todos sus costos de cierre y le da un desglose detallado de cómo se llegó a su cantidad total, y en qué se diferencia del estimado que recibió al inicio del proceso hipotecario.
A medida que avance en su proceso de compra de vivienda, con frecuencia se encontrará con los términos “costos de cierre” y “efectivo para el cierre”. Repasemos estos dos términos diferentes:
Los costos de cierre son las tarifas que usted paga a su compañía hipotecaria para cerrar la compra de una casa y transferir la propiedad legal a su nombre. En la mayoría de los mercados, los costos de cierre suman aproximadamente entre el 2% y el 5% del precio de compra de la casa. Conceptos como el seguro de título, la tasación, los servicios de depósito en garantía (escrow) y las tarifas de suscripción y de originación del prestamista son todos costos necesarios para completar la transacción inmobiliaria.
El efectivo para el cierre se refiere a la cantidad total – incluidos los costos de cierre – que necesita en el cierre para completar la venta de la casa. También incluye su pago inicial, y luego resta cualquier tarifa y depósito de garantía (earnest money) que haya pagado cuando se aceptó su oferta, junto con cualquier crédito del vendedor y cualquier reembolso por pagos en exceso.
En pocas palabras, los costos de cierre son solo una parte de su efectivo para el cierre, y estos términos no deben usarse indistintamente.
Su efectivo para el cierre se compone de varias partes, y entender cada concepto le ayuda a ver a dónde va su dinero y dónde puede lograr un pequeño ahorro. Para desglosarlo un poco más, estos son los costos típicos que conforman la cantidad de efectivo para el cierre:
1. Pago inicial - Esta es la cantidad que usted paga por adelantado, generalmente un porcentaje del precio de compra de la casa, mientras que el resto lo cubre su préstamo. Por lo general, es la mayor parte de su efectivo total para el cierre. Para los préstamos convencionales, va desde el 3% hasta el 20% del costo total de la casa, mientras que los préstamos FHA pueden ser de tan solo el 3.5% del precio de compra. Por su parte, algunos programas respaldados por el gobierno, como los préstamos VA o USDA, permiten a los compradores elegibles adquirir una casa sin pago inicial.
2. Costos de cierre - Como se mencionó anteriormente, son tarifas únicas asociadas con la finalización de la compra de la casa, que generalmente suman entre el 2% y el 5% del precio de compra de la casa. Estos costos pueden variar según el tipo de préstamo, el prestamista y el estado donde usted compre. Algunos de los costos de cierre más comunes para los compradores de vivienda incluyen:
- Tarifa de tasación
- Tarifa de originación del préstamo
- Búsqueda de título y seguro de título
- Impuestos de transferencia
- Tarifa del informe de crédito
- Tarifas de registro
- Honorarios de abogado (en algunos estados)
- Cuotas de la asociación de propietarios (HOA) (si la casa forma parte de una HOA)
- Otros gastos administrativos
3. Gastos prepagados - Son gastos de propiedad de vivienda que el vendedor ha cubierto por el resto del año. Su prestamista generalmente mantendrá los fondos en una cuenta de depósito en garantía (escrow) hasta que se realicen los pagos correspondientes. La mayoría de estas tarifas variarán según su propiedad, la ubicación y el año en que cierre, e incluyen los impuestos sobre la propiedad prorrateados, el primer año del seguro de propietario de vivienda, los intereses hipotecarios y las cuotas de la HOA. Estos costos aseguran que ciertas facturas estén al día cuando usted se mude, y cualquier gasto no utilizado se reembolsará al vendedor.
4. Depósitos y créditos - Cualquier dinero que haya aportado para el pago inicial, los costos de cierre u otros fondos aplicados a la compra de su casa aparecerá como deducción de su efectivo para el cierre. Esto también puede incluir cualquier tarifa de tasación o de inspección que haya pagado de su bolsillo, así como los créditos que reciba del vendedor o del prestamista. Recuerde guardar registros para poder hablar de cualquier discrepancia con su prestamista y reducir lo que necesita pagar el día del cierre.
Para calcular o estimar la cantidad de su efectivo para el cierre, esta es una ecuación sencilla que usan la mayoría de los prestamistas:
💰Efectivo para el cierre = Pago inicial + Costos de cierre + Gastos prepagados – Créditos y depósitos
En resumen
Además de su pago inicial y sus costos de cierre, entender su efectivo para el cierre estimado y todo lo que implica es una parte clave de su proceso de compra de vivienda. Mantenerse al tanto de estos detalles es fundamental para que no lo tome por sorpresa cuando reciba su declaración de cierre y vea la cantidad que adeuda el día del cierre.
Una preparación adecuada, que incluya apartar suficiente dinero y anticipar los costos totales de ser propietario de vivienda, mientras cuenta con un agente inmobiliario de confianza a su lado, hará que su proceso inmobiliario sea más fluido y sencillo. De esta manera, podrá concentrarse en el día del cierre y celebrar su éxito de convertirse por fin en propietario de vivienda.





